Chile mantiene su condición de país libre de la mosca de la fruta desde 1995, a pesar de que este insecto, que no representa riesgo directo para personas ni animales, puede afectar significativamente las exportaciones frutícolas. El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) alerta que, debido al aumento de personas que ingresan al país y a la internación irregular de productos agrícolas en el norte, la presión sobre la entrada de la mosca de la fruta se ha intensificado. Para contrarrestar esta amenaza, el Programa Moscas de la Fruta, mediante un Sistema Nacional de Detección Sensible, se encarga de prevenir el establecimiento de esta plaga.
Recientemente, se detectó una hembra inseminada en el sector de Algarrobo, comuna de Ovalle, a 30 kilómetros de un brote registrado en Río Hurtado, lo que impulsó al SAG a iniciar una nueva campaña de erradicación, además de iniciar análisis para esclarecer si se trata de una extensión del foco identificado en Fundina el pasado 17 de marzo. Hasta el momento, se han detectado siete ejemplares en Algarrobo y cinco en Fundina, sin hallazgos de focos larvarios.
El despliegue de acciones también ha alcanzado a la comuna de Peñalolén, donde autoridades supervisaron la implementación de medidas preventivas, constatándose situación similar en otros sectores de la capital como Pedro Aguirre Cerda y Santiago. Según el Seremi de Agricultura, Christian Álvarez, se llevó a cabo una reunión de coordinación que involucró al SAG, el municipio de Ovalle, la Delegación Presidencial, representantes de la Sociedad Agrícola del Norte y Frutas de Chile. Esta situación compleja demanda un esfuerzo considerable del Estado, con campañas que pueden superar los dos mil millones de pesos, y afecta la operatividad diaria de los agricultores al obligarles a adaptar su logística ante nuevos procedimientos.
Asimismo, la Municipalidad de Las Condes anunció que en los próximos días inspectores del SAG, debidamente identificados, visitarán algunas viviendas, comenzando por el sector de Los Dominicos. En domicilios particulares, se podrán instalar dos tipos de trampas: la Jackson, de cartón encerado en forma triangular, orientada a capturar machos, y la McPhail, que utiliza una botella plástica para atrapar hembras, colocándose únicamente en patios y jardines.
El protocolo de actuación ante la presencia de la mosca de la fruta incluye medidas restrictivas en un radio de 200 metros, como la retirada completa de frutas de los árboles frutales, tratamiento de suelos, aplicación de plaguicidas y la limpieza del área para eliminar tanto el brote como focos larvarios. En un radio ampliado de 7,2 kilómetros se intensifica la vigilancia mediante la instalación de trampas y la implementación de una zona de cuarentena. Además, se recurre a la técnica de ‘insecto estéril’, liberando moscas macho previamente esterilizadas mediante radiación gamma o rayos X, lo que reduce la tasa reproductiva de la plaga al competir con los insectos fértiles.
El director regional del SAG Metropolitano, Claudio Ternicier, detalló que en la actualidad existen 17 mil trampas distribuidas en diversas regiones del país, las cuales son monitoreadas de forma periódica para detectar y eliminar la presencia de la plaga. El organismo hace un llamado a la comunidad para colaborar con las medidas de erradicación, recomendando facilitar el ingreso de los funcionarios a los domicilios, abstenerse de manipular las bolsas colocadas en los árboles para la liberación de insectos estériles y evitar el traslado de frutas producidas en los hogares.
Autor: Jorge Rojas